9 mar. 2012

El futuro de la arqueología y la reforma laboral

El tercer Real Decreto de este año nos ha traído una reforma del mercado laboral [ver]. Ayer, fue aprobado por mayoría en el Congreso y se inicia su tramitación parlamentaria con una huelga general convocada para el día 29 de marzo. Pocos días con muchas cosas que contar, pero... ¿Cómo afecta todo esto a la arqueología?
A lo largo del libro se puede ver de forma insistente lo precario de nuestra profesión. A pesar de 30 años de posibilidades sólo nos hemos acordado de Santa Bárbara al oír los truenos. En muchas ocasiones he expuesto los inicios de la arqueología comercial en lo que llamé el "Modelo de Poncio Pilatos" (tú haz, que nosotros nos lavamos las manos), y que ha sido seguramente la primera gran privatización de un servicio público... antes de ser servicio. En este tiempo hemos vivido varios periodos de crisis y bonanza; periodos en los que nos hemos preguntado exactamente las mismas cosas, pero sin actuar. Como consecuencia, empezamos 2012 inmersos en lo más profundo de la crisis, sin haber hecho nada por innovar en nuestro sector, con una dependencia exagerada de la construcción y el dinero público, un entramado de microempresas insostenible y unas condiciones de trabajo -y de gestión de nuestro trabajo- más que precarias.
La reforma laboral pone otra piedra en nuestro camino. ¿Es más ágil contratar? Desde luego... pero ¿en qué condiciones? Ante la absoluta desregulación de nuestro sector, esta reforma laboral puede ser el fin de la arqueología tal y como la conocemos (o no...). Esta reforma certifica la precariedad de unos profesionales que trabajamos con patrimonio público, protegido constitucionalmente.
No nos hemos quejado nunca y supongo que no nos quejaremos ahora. En los años en los que hemos intentado sacar adelante el convenio laboral de Madrid desde AMTTA, una de las frases más repetidas ha sido, "es que nosotros también somos trabajadores" (desde las sociedades). Pues como tales debemos reaccionar hoy más que nunca.
¿Estáis de acuerdo?¿No?¿Por qué?
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[Debate iniciado por: Jaime Almansa Sánchez]

1 comentario:

  1. En mi opinión el sector ha sufrido varias circunstancias que le han afectado mucho, por decirlo de alguna manera.
    Primero, nació por sorpresa, y ningún arqueólogo estaba preparado para ello. Ni por formación, ni por actitud, ni por mentalidad.
    Bueno, mis hijas también nacieron por sorpresa y yo tampoco estaba preparado. Pero, como padre, te pones las pilas y aprendes. Sin embargo la mayoría de los arqueólogos no hizo eso, sino que se limitaron a dejarse llevar por esos períodos de crisis/bonanza, que mencionas. Nunca se consideraron empresarios, ni se comportaron como tales.

    Y sin empresas sólidas, no hay tampoco empleo sólido. Ni para el empresario, ni para el trabajador.

    Conozco a empresarios (muchos) autoexplotados, haciendo 70 horas a la semana para sobrevivir. Y a arqueólogos que trabajan en empresas con contratos precarios y alternando períodos de paro con otros con contratos.
    La reforma laboral?. No se si afectará mucho o no al sector. Tampoco es que en este país fuera muy difícil despedir a nadie antes de esa reforma (De hecho se ha despedido y mucho).

    Hasta que las empresas de arqueología no comiencen a comportarse como empresas de verdad (como las de cualquier otro sector económico), no habrá empleo sólido en ellas. Y cualquier reforma laboral, se convertirá en otra piedra en el camino…

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