4 nov. 2012

Madrid, Madrid, Madrid...

"y vas a ver lo que es canela fina
y armar la tremolina,
cuando llegues a Madrid"

Así reza el famoso chotis, y como por aquí no hemos hablado aún de la nueva ley de patrimonio que está preparando la Comunidad de Madrid, pues vamos a animar un poco el cotarro. Hace unos días, aprovechando la noticia sobre la inminencia de la ley, publiqué un pequeño post en mi blog con 'nuestra' historia de la ley desde el punto de vista de AMTTA. Hace unos días, uno de nuestros compañeros, Pablo Guerra, autor en el libro y asiduo del blog, publicó otro post en Facebook que merece la pena reproducir.
Si esto ya no os mueve, nos merecemos desaparecer...

***
¡Qué despliegue de medios! ¡Qué maravilla de yacimientos, proyectos y descubrimientos que se desarrollan y que se comparten en estos y otros medios!. Uno se queda tan ensimismado, ¡qué digo ensimismado, aturullado!, de los resultados de los compañeros, que casi no se percata de lo que está sucediendo a nuestro alrededor, y más en concreto lo que está apunto de acaecer en nuestra tan anhelada Comunidad de Madrid. Y es que resulta que ahora se les ha ocurrido –por supuesto, a unos lumbreras- cambiar la Ley de Patrimonio de la Comunidad de Madrid. Ya hay un borrador circulando, y no voy a bombardearos con el repertorio de capítulos y párrafos a modificar. Sin embargo, unas pinceladas para que recapacitemos sobre si es más importante publicar el abanico de tonterías que tenemos en mano, o si ya es hora de que los arqueólogos demos un puñetazo en la mesa, de una p… vez. ¿Sabéis lo que va a pasar? Simplemente el sector va a desaparecer, porque en la nueva ley (en el borrador así aparece) se eliminan los controles arqueológicos. Si, señores, como lo cuento. Algunos diréis que el sector lleva desaparecido años, que es algo inevitable o que es mejor que desaparezca, habida cuenta de los mercenarios que de él se enriquecen, bla, bla, bla, patatín, patatán, etc… Puede ser, no digo que no. Pero lo siento, soy un romántico y sigo creyendo en lo que creo. A pesar de que este sistema es malo –porque lo es- no podemos consentir el “todo vale”, porque de esta manera “el todo” se lo van a llevar por delante, señores... Y no hace falta que os diga que la nueva ley es anticonstitucional o que no se amolda a las directrices del Convenio Europeo para la Protección del Patrimonio Arqueológico de La Valetta (J. Almansa dixit). No, simplemente no habrá controles, ni seguimientos… ¿Para qué tener a un arqueólogo mirando los movimientos de tierras en un área que está protegida? Nos lo cargamos porque va en contra de nuestros intereses. Pues bien, es como si se cargasen la figura del médico de cabecera, total, en el quirófano ya veremos si salvamos al paciente.
¡Pero tranquilos, universitarios, profesionales y demás aficionados a la arqueología! Seguiremos ensimismados buscando pirámides toltecas en Ciudad Real o la Atlántida a las afueras de A Coruña con el Google Earth. Seguiremos absortos publicando nuestros tan, tan, tan enriquecedores resultados, mientras los políticos trocean nuestro sector y lo amoldan a sus intereses. Seguiremos sacando pecho, afirmando a los cuatro vientos “lo bueno que soy” y lo menesterosos que son los demás. Así somos –que pena- y así seguiremos.
Gracias por gastar vuestro tiempo en esta lectura. Ahora os cedo la palabra para que me destrocéis y me despedacéis. Pero pensad en lo que he dicho…
[Pablo Guerra, en Facebook el 30 de Octubre]
***

Os dejo el chotis interpretado por Plácido Domingo y Luis Aguilar:

1 comentario:

  1. Ante cuestiones como estas yo ya no sé si llorar o reir :-S

    ResponderEliminar

Deja tu opinión aquí